Resultado del reto de Octubre: Residuos orgánicos: 0 – Arimunani: 1

“Compostar es un proceso poderoso porque cambia la manera en la que miras y tratas la comida”.

L.A. COMPOST

Llegamos a las puertas de Noviembre y despedimos nuestro reto de Octubre. Para este mes que ya despedimos, nos propusimos crear un punto de compostaje en la escuela y reutilizar la mayor cantidad posible de residuos orgánicos que generábamos.

Este reto, responde al compromiso de Arimunani con el medio ambiente y con la voluntad de la escuela de transmitir y compartir su camino hacia un día a día más sostenible y amable con nuestro entorno.

Os contamos algunos detalles de cómo ha sido este proceso:

1- ¡Al final del huerto! El punto de compostaje se colocó al final del huerto. De esta manera, cuando el humus esté listo, estará cerca de la zona de utilización. Esta zona permite airear bien la mezcla y evitar los malos olores, en caso de que se generase alguno.

2- ¡Un proceso sencillo! Compostar con balas de paja: En lugar de usar un contenedor de plástico, hemos usado fardos de paja y una lona que tapa el compostador. Esto permite que el propio contenedor vaya incorporándose poco a poco al compost ¡Residuos cero!

3- ¡Entre todos, podemos! Nuestros pequeños contribuyen cada día a crear el compost: Tanto en las clases como en el comedor, hay cubos para los restos orgánicos. Desde el año pasado, los más mayores están acostumbrados a separar y reciclar en la escuela. Los más pequeñitos irán aprendiendo la distinción poco a poco, con el ejemplo de los demás.

4- ¡Vuelta y vuelta, como la tortilla! La mezcla del compost se compone en un 50% de materia orgánica y otro 50% de materia vegetal. Nuestro compañero de mantenimiento Kike se encarga de ir volteando los restos del contenedor dos veces por semana. La mezcla se va descomponiendo rápidamente y calculamos que en unos tres meses, ya estará lista nuestra primera “cosecha” de humus.

5- ¡Residuos orgánicos cero! Todos los restos orgánicos que generamos en la escuela se están utilizando para crear el abono. Reciclamos los restos de la cocina, cocinados y crudos, vegetal o animal, y también otros restos orgánicos que podamos generar en el jardín, huerto, etc…

6- ¡También hay obstáculos y aprendizajes! A veces, ocurren despistes y echamos en la papelera de orgánico algún resto que no lo es. También tenemos que supervisar a diario la mezcla para que llegue a las temperaturas correctas de descomposición y el proceso continúe de manera correcta. Cada día es un aprendizaje.

7- ¡Reto superado! En Octubre, hemos montado un punto de compostaje, reciclado todos nuestros residuos orgánicos, aprendido a separar y ya sólo queda… ¡esperar a que el humus esté listo!

¿Tienes preguntas sobre el proceso? ¿Creas tu propio compost en casa? ¡Cuéntanos tu experiencia!

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