Bienvenidos a este nuevo espacio,

Voy a intentar presentarme … Mi nombre es Laura Frau. Pero realmente … ¿quién soy? Es algo muy difícil de definir. Para unos soy psicóloga, para otros madre, para otros amiga, psicopedagoga, asesora educativa, formadora, hija, sobrina, colega, terapeuta … Y en realidad nada de eso me define. Porque como todos vosotros y vuestros hij@s, somos más que eso, somos más que las etiquetas, más que los roles, más que a lo que te dedicas …

 
Profesionalmente, me gusta decir que me dedico a acompañar personas en sus procesos evolutivos personales y profesionales, sean cuales sean. Esta va a ser mi principal tarea en Arimunani: acompañar a los niños, a las familias, al equipo y asesorar pedagógicamente el proyecto.
 
Acompaño a personas dedicadas a la psicología o al mundo educativo, formándolos en diferentes enfoques psicoterapéuticos y en metodologías de aprendizaje activo.
 
Acompaño a familias que quieren ser mejores para sus hijos. 
 
Acompaño a colegios que quieren emprender e innovar en metodologías educativas, aquí y en parte de Europa y América.
 
Acompaño a universidades, hablando de mis experiencias a través de ponencias o como profesora en alguno de sus másters.
 
Y también acompaño a mis hijos al cole, a los cumples, y allí donde vayan. 
 
Así que diría que se me da bien acompañar, al menos mejor que cocinar …

Pero, ¿qué significa “acompañar”? Para poder acompañar, aprendí primero a acompañarme a mi misma, a sostenerme, a quererme, a conocerme y comprenderme. Llevo desde los 18 años inmersa en un proceso de trabajo y crecimiento personal que me han llevado a conocerme cada vez mejor, aunque siempre hay cosas por pulir y por descubrir. 
 
Todo este proceso, me ha hecho replantearme todo lo aprendido y me sigo cuestionando y revisando todos los días. Comprobando el pensamiento Russoniano de que “el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo corrompe”, cambié mi mirada sobre el ser humano por otra mirada más auténtica y dirigida hacia las necesidades del niño. 
 
Es esa misma naturaleza la que se refleja en los niños:
 
El respeto se aprende respetando.
El amor se aprende siendo amado. 
La comprensión se aprende comprendiendo. 
El conocimiento se aprende viendo a adultos buscándolo y conservando su curiosidad.
Y un sinfín más de bases del desarrollo humano que al final nos hacen ser quienes somos hoy. 
 
Con un enfoque humanista basado en la pedagogía no directiva de Carl Rogers, la terapia Gestalt, la sistémica, el desarrollo Ericksoniano, la bioenergética, la meditación, la acupuntura, la PNL, las metodologías Waldorf y Montessori entre otras, me permiten cada vez más acompañar desde la humildad y entender que todos somos diferentes y que son esas diferencias las que nos permiten crecer y nos hacen maravillosos. Toda persona, sea niño, joven o adulto, tiene algo hermoso que luce y brilla en sí mismo. Mi trabajo es mostrarlo y dejar que crezca en cada uno de nosotros. 

Laura Frau